Lo compramos para las tardes en familia y ha funcionado muy bien. Es el clásico juego de adivinar quién es, para mayores de 8 años, así que mis hijos de 9 y 11 lo entienden sin problema. Las partidas son rápidas y entretenidas, ideal para viajes o ratos muertos en casa. La única pega es que con muchos jugadores puede alargarse algo, pero por lo demás cumple perfectamente.